domingo, febrero 27, 2011

Conversaciones Silenciosas.

Sentada ante la ventana, me reconozco.
Siento el aire frío golpeando mi cara, llevándose el humo del cigarrillo intoxicante.
Mis pensamientos derivan allá con aquella voluta de humo... Se deshacen.
Y todos tocan más o menos el mismo punto: Qué me ha pasado?
Por qué estoy tan triste teniéndolo todo?


...Te falta mucho...

Sí, me falta, pero tengo muchas cosas que deseaba, en cambio.


...Hay cosas que podrían ser mejor si empezaras AHORA...


Empezar, empezar... Ese es el problema, nunca sé como empezar. Nunca estoy dispuesta a empezar. Pareciera como si estuviese esperando algo... Algo desconocido.


...A ti, tal vez?...


No lo sé.. A mi fuerza. Ésa fuerza sobre la que leí en una entrada vieja mía, del 2007, en una etapa crucial, tenía una fuerza increíble... Y la recordé.
Algo sucede conmigo que no me deja terminar de arrancar jamás, abandono proyectos o ni siquiera los comienzo, a pesar de pensar en ellos todos los días, casi obsesivamente, dándoles forma, modelándolos, agregándole cosas para perfeccionarlos... Y repasando una y otra vez la débil-firme meta de escribir los proyectos en mi agenda y llevarlos a cabo.
Me daré algo de mérito: Algunas ideas llegan hasta la agenda, y quedan ahí escritas hasta que alguna otra faceta de mí se digne a releerlas.


A todo esto me refiero cuando digo, Qué sucede conmigo?!


...Pareciera que necesitas algo de ayuda no tangible...


Al decir "no tangible" te refieres a una especie de ayuda espiritual? Ya he aclarado en varias ocasiones que tengo una vida espiritual ansiosa de salir, y un tapón de mierda frente a ella que no la deja liberarse. A veces la deseo, la luz, la calma interna, la guía cuando ya no sabes a donde mirar. Y otras veces le Aborrezco. Tal vez esa palabra le queda muy grande, me da Miedo. Y no tienen idea cuánto me tomó escribir esas cinco letras.


..Miedo de qué?...


No voy a responder


...Miedo de encontrarte...
...Miedo de cambiar...
...Miedo de ser alguien que nadie haya conocido antes...
...Miedo por tener un camino muy largo por delante...






Pero si todos esos miedos se refieren al cambio, a las consecuencias del cambio, a las causalidades del mismo... Por qué no hacer un cambio interno, o empezar a hacerlo, y luego revisar y veo si me siento a gusto exteriorizándolo?


Por qué no?




***


Tiempo sin escribir. Ya ven por donde voy en mi cabeza, ha tomado mucho tiempo... Para variar.

2 comentarios:

  1. Siempre existe esa potencialidad de acción... La cosa con esos "proyectos bagaje" es tomar la desición impulsiva de comenzar sin pensarlo demasiado. ¡Me gustó muuuuuuuuucho este post, Ruth! Me acuerdo de un cierto cuadernito amarillo? de florecitas rojas? al revés? anyway... hace un millón. Te digo una cosa: me parece que tienes una capacidad extraordinaria de autoanálisis. Siempre me gustó eso de tus escritos. En pocas palabras se condensan muchas cosas. Un abrazote.

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  2. Continuamente nos vemos presionados por esa bendita condición humana de eterna incertidumbre, me recuerda el título de un libro de Armando Rojas Guardia titulado “La nada vigilante”, también nos desorienta con un “íngrimo a la intemperie” Esos tachones de tu agenda, me recuerdan a la mía y esos proyectos, esas ideas que en medio del insomnio, mientras miramos 3 am el techo nos reclaman, “¿mira y tú qué haces ahí dormido? Levántate, escríbeme, hazme ser”… Me gustó mucho esta en especial.

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